¿Y AHORA QUÉ? 29 de Septiembre de 2026
¿Y ahora qué? Ya te llegó el momento de la verdad, aquel momento que sabías que llegaría, aquel momento que le temías más que a una tormenta, el momento de preguntarte ¿Y ahora qué toca? ¿Qué hago o qué puedo hacer? ¿De qué me sirvió todo este esfuerzo y dedicación? Si esto ya no me motiva… Todo lo que antes me llegaba a quitar el sueño, bien por incapacidad por resolverlo o simplemente por el ansia de superación, ya tocó techo, ya no aspiras a mejorar en equipo, ni tan siquiera en técnica, ya todo te parece que quedó tan atrás y tan lejos que mirando el pasado a través de las fotografías de tus discos duros ves un camino tan largo que se pierde en el infinito del tiempo aun sin que la memoria te falle más de lo acostumbrado.
Cientos de miles de fotografías, la mayoría de ellas tomadas por el simple hecho de ver cómo quedarían vistas expuestas en un gran monitor a su tamaño real, todo eso quedó en un limbo en el recuerdo.
Ya tienes un buen y variado equipo de fotografía con el que puedes retratar desde los ojos a una mariquita a los detalles más importantes de una galaxia o nebulosa, pasando por la dificultad de retratar paisajes en la oscuridad de la noche sin más luz que las de las estrellas o un pueblo iluminado en la lejanía. Ya no tiene sentido invertir más dinero equipo cuando sabes de antemano que no ganarás nada con ello.
Dejaste por el camino interminables, y a la vez cortas noches de verano, entre refrescos, té o cafés hasta que de nuevo apareció el sol; viste surgir la escarcha sobre tus mochilas en la llegada del nuevo día, soportaste el frío de algunas nevadas y olas de calor de veranos que parecían duran media vida, esperando que de nuevo llegue la noche para verificar que tus últimos ajustes en el equipo son tan efectivos como deseas.
Empleaste mucho dinero y dejaste muchos suspiros hasta llegar a tener el equipo que una décadaantes ni siquiera se había fabricado, nunca antes se había embutido tanta tecnología en una caja de esas dimensiones. El sueño dorado se hizo realidad, atrás quedaron hacer fotografías en las peores condiciones a sabiendas de que el resultado sería mediocre, rayando lo inservible.
Llegaste al momento de tener tecnología suficiente como para poder retratar soberbiamente cualquier tipo de contenido, pero ahora lo que más te preocupa es que te falta ese “contenido”, ya no te sirven las mariposas o esas diminutas gotitas de rocío, tampoco esos atardeceres multicolor, ni acercarte tanto a la Galaxia de Andrómeda como para poder contar las estrellas más brillantes, porque ya ni recuerdas cuantas escenas diferentes fuiste capaz de fotografiar, todo eso que durante tanto tiempo anhelaste fotografiar y que ahora te parece que es cosa de “principiantes”, por ello y sin quererlo te preguntas ¿Y ahora qué?
Miras las obras de otros colegas con la perspectiva que te da la experiencia de quince o veinte años con la cámara a cuestas y automáticamente te ves exactamente en el escalón en el que te encuentras, sobre todo cuando descubres situaciones tan sub realistas como el que trata de fotografiar en ambientes de sol con el flas apuntando al cielo, como si las estrellas pudieran rebotar parte de esa luz del flas con el que intentas cegarlas, en ese momento la sonrisa se te dibuja sola porque ya conoces el resultado de esa fotografía flasheada, o también de ese otro sujeto que a cada fotografía que toma la revisa inmediatamente en la pantalla porque no está seguro si acertó o no con la configuración que utilizó en el disparo y sin quererlo piensas: “otro principiante”.
Y no es porque tú ya naciste sabiendo, sino porque ya casi se te habían olvidado aquellos días y noches con tu nuevo flas en el que cometías los mismos errores, y sin quererlo sientes envidia, porque sabes que a esos “fotógrafos” les queda mucho que disfrutar aprendiendo, transitarán el mismo camino por donde tu pasaste, tropezando probablemente en las mismas piedras, igual exactamente que te pasó a ti, la diferencia es que muchos de ellos en pocos años, quizás solo meses, cambien de rumbo, su equipo de fotografía quede arrinconado en algún lugar, o quizás vendido por poco dinero, porque eso de la fotografiar y ganar concursos descubren por sí solos que eso… eso es para otros.
