
Siempre he dicho que hacer fotografías espectaculares en lugares donde hay conflictos o paisajes fuera de lo común no tiene gran misterio, no dudo que tiene su mérito, porque fotografiar en esos lugares, en esos ambientes, en los que tienes que afrontar muchos peligros y sacrificios, solo por ello ya deberías tener el premio asegurado.
Por los conflictos y enfermedades presentes en esos lugares tienes sopesar que puedes ir y no volver. Tienes que viajar, probablemente a un lugar bastante remoto, no conoces el idioma del lugar, no sabes dónde vas a dormir, donde vas a comer, como te vas a mover, cómo te vas a proteger ante los peligros etc… lugares que yo no sería capaz de visitar ni aunque me llevaran de la mano y además me aseguraran el regreso, para mí ese es el principal valor como fotógrafo.
Una vez allí, en esos lugares descritos, con poca técnica o experiencia que se tenga es suficiente. Nadie va a cuestionar si el sujeto protagonista de tu foto elegida ese mes para la portada de la revista aparece movido o desenfocado en la foto, si el aspecto es mejorable, si estaría mejor en blanco y negro o en color, si te tomó con una cámara con limitada sensibilidad y no presenta la nitidez necesaria, si se tomó con un móvil viejo o con un camarón nuevo, si está o no perfectamente encuadrada, etc etc, lo que importa es ese instante capturado.
Lo que trasmite cuando la ves es la esencia, el resto carece de importancia. A nadie le importa si no dormiste durante la noche anterior, si llevabas la ropa mojada porque te pilló una tormenta tropical, si te Continuar leyendo «Como saber si uno es un buen fotógrafo»
