Olvidos y Recuerdos

OLVIDOS Y RECUERDOS. Mayo de 2024. In memoriam de Angelete, “El amigo perdido pero nunca olvidado”. Olvidos y Recuerdos en PDF.

EL MONOLITO REFERENTE A ANGELETE Y ANDRÓMEDA. El fallecimiento de Ángel fue bastante repentino, nadie pensábamos en que podía ser tan inminente, ni él pudiera haberlo creído. Cuando de Angelete solo nos quedó su recuerdo pronto caí en la cuenta de que debería hacer algo por su él, por su recuerdo, por ello me vi en la necesidad y quizás en la obligación, de crear en aquel lugar algo que recordara tantos años y tantas noches que pasamos juntos descubriendo Andrómeda y otros cuerpos celestes como la nebulosa de La Laguna, por no hablar de las fotografías nocturnas relacionadas con Alcorlo, pensé en que sería una buena idea que, justo allí donde contemplamos por primera vez la galaxia de Andrómeda sería un buen lugar para hacer algo por él, por su recuerdo.
Finalmente ha sido así, justo en ese lugar, hemos instalado recientemente dos monolitos, (también llamados “estelas”) allí donde descubrimos esa galaxia que, con la ayuda de unos buenos prismáticos y conociendo lo que quieres ver podrás contemplar durante los meses de Agosto, puedes hacerlo orientándote en Continuar leyendo «Olvidos y Recuerdos»

In memoria de Ángel

In memoriam es una locución latina que significa ‘en memoria de’ o ‘en recuerdo de’. Su uso habitual es como título de un obituario, acto u obra de arte realizada para recordar y honrar a una persona fallecida». (Wikipedia)

ANGEL SOMOLINOS ALCORLO. 10 de Marzo de 2024.
Este relato además de tener su contenido de texto es un “libro de fotografías”, es una recopilación de fotografías, hechos y detalles, vividos en la compañía de Ángel, con las que doy fe y memoria de lo que ambos pasamos por esos campos de Dios durante nueve años en los que compartimos situaciones muy diversas. Claro está que solo puedo reflejar algunos de ellos, porque de lo contrario resultaría demasiado largo como para mantener el interés por la lectura; aunque no descarto con el tiempo seguir ampliando el relato.

PRÓLOGO. Cuando una persona se va de este mundo, quienes lo conocieron, suelen coincidir en que era “una buena persona”, en el caso de Ángel si yo no opinara así no emplearía mi tiempo en escribir nada sobre ello. Ángel aguantó mis blasfemias y gritos al aire cuando se me torcían las cosas, aun yo sabiendo que no le gustaba nada escucharme esas cosas, pero la ira de esos momentos (que me descomponía el alma) no me permitía hacer otra cosa, y por ello le pido perdón, lo bueno era que el disgusto me duraba muy poquito tiempo, él me calmaba, él me tranquilizaba, de él no tengo ni una puta queja; cuando proponíamos una tarea o un proyecto para ese mismo día o en el futuro pronto llegábamos a un consenso, cierto es también que en escasísimas cuestiones discrepábamos. Él soportó mi genio estoicamente.

Esta es una historia de compañerismo, unidos por un bien común, principalmente por la idea de mantener vivo el recuerdo de Alcorlo, nuestro pueblo, de recuperar su historia y mantener viva la memoria de aquel pueblo que nos vio nacer y del cual nos expulsaron para dar paso al progreso, construyendo una presa para retener el agua del Bornova.

Con su marcha se perdieron las posibilidades de Continuar leyendo «In memoria de Ángel»

…Un pueblo que fue…

El vídeo que puedes ver en ESTE ENLACE trata sobre la conferencia que tuvo lugar en La Toba sobre los últimos días de Alcorlo, en la fiesta de San Blas. Con la participación de Alejandro Sacristán, autor del cortometraje «…un pueblo que fue…«. También como colaboradora la periodista Cara Arrabal, en las cámaras Ángel Somolinos.
El vídeo recoge las impresiones de Alejandro sobre la situación del pueblo de Alcorlo y los Alcorleños en aquellos sus últimos días antes del desalojo. Historia, anécdotas y casualidades relacionadas con los últimos 42 años que han pasado desde el cierre definitivo de las compuertas de la presa.

LA TOBA, ALCORLO, ALEJANDRO Y …UN PUEBLO QUE FUE…  Febrero 2024

En este vídeo de Alejandro vamos a ver los últimos días de Alcorlo, concretamente el último día; unas imágenes espectaculares, de no verlo no podría creerse. Al ver estas imágenes nos podemos hacer una idea de lo trágico que resulta el perder un pueblo, quizás también las raíces propias, para algunos toda una vida allí, en aquellos campos, colinas y barrancos que desaparecerían para siempre para sus ojos. ¿Qué sentiríamos si fuera nuestra propia casa la que estuvieran derribando delante de nuestros propios ojos aunque fuera viéndola en el cine? La casa de tus padres, la misma casa que quizás fuera de tus abuelos, la misma casa en la que quizás tú mismo nacieras y ¿por qué no? También alguno de tus hijos. Sin duda alguna también quedaron allí, habitando aquellos lugares, el espíritu de tus antepasados, lugares en los que quedarán anclados.

Alejandro grabó en aquellas fechas esa película de cine de las de entonces, formato de cine de 16 mm, un formato en el que después de haberlo grabado se necesitaba pasarlo por el laboratorio fotográfico para revelarlo, luego vendría el proceso de editarlo y Continuar leyendo «…Un pueblo que fue…»

Visita a Alcorlo, doce años después de la gran sequía

 

Ermita y Cementerio de Alcorlo

Hoy, doce años después de la gran sequía que asoló España y gran parte de Europa, hemos estado paseando por Alcorlo, no por los escombros de las viviendas que se amontonan en lo que fueron sus calles, que por la gran sequía reinante en la actualidad bien podíamos haberlo hecho, sino por lo que queda de aquello que fue un pueblo, que no es más que una Ermita y un Cementerio puestos en una colina, cual atalaya, desde donde se divisa gran superficie del embalse, así como la presa construida a base de tierra y rocas que parece fundirse con el entorno para pasar desapercibida para el viajero.

Para ello nos hemos servido de la amabilidad y cortesía de un paisano de nombre Fermín Sanz que nos asegura que sus raíces vienen de ese pueblo. Actualmente es de los Alcorleños que más visita este lugar ya que, como el tiempo no perdona, la gran mayoría de los nacidos allí ya pasaron a mejor vida y es él ahora quien lleva de alguna manera el cuidado y vigilancia de las instalaciones.

Al poco de cruzar la presa que lleva su nombre y de pasar tres o cuatro curvas nos encontramos de frente con un edificio de aspecto religioso, una pequeña cruz destaca sobre el tejado. Teóricamente no se debería girar en ese punto de la carretera porque tiene poca visibilidad pero Fermín dice que hay que arriesgarse porque de lo contrario tendríamos que ir hasta el cruce de Congostrina para hacer el cambio de sentido y entrar Continuar leyendo «Visita a Alcorlo, doce años después de la gran sequía»

Hallowen, ahora y siempre

8 de noviembre de 2022. ¡Como hemos cambiado…” decía la letra de una canción de “Presuntos Implicados” de hace al menos una docena de años. ¡Cómo la vida ha ido transformando nuestra propia vida!, nuestras costumbres, cómo en tan pocos años hemos sido capaces de transformar tanto nuestra propia vida.

Por fortuna a Alcorlo no llegó nunca el  “Hallowen” porque lo emborracharon de agua en el 1982, pero no por ello la fiesta, ¡qué digo la fiesta! ¡El día o la noche de los difuntos! Se vivía de otra manera totalmente diferente a como la sociedad, el sistema impuesto y que nosotros solitos hemos creado, nos ha abocado a vivirla de esta manera, donde al contrario de aquellos años que recuerdo de mi niñez, en vez de recordar a nuestros seres queridos que se marcharon se ha transformado principalmente en una visita OBLIGADA de los mayores al cementerio y de los jóvenes y niños a la fiesta, esa fiesta donde se comienza por el aflojar la cartera al pasar por la máquina registradora de la tienda de disfraces y de los lugares donde disfrutaremos la noche entera de aquellas maneras, luciendo los glúteos tan bonitos que me hace estas mallas ensangrentadas, porque antiguamente esas mismas “mallas” eran medias que encima llevaban una falda hasta la altura mínima de la rodilla, ahora parece que el complemento de la falda no es necesario, incluso si la prenda (que llaman “mallas”) es dos tallas más pequeña de lo que debería ser mejor que mejor porque vamos a lucir y a disfrutar cuanto más podamos.

En aquellos años de la década de los 70 la noche anterior al día de “Todos los santos” o del “Día de los difuntos” en Alcorlo se hacían hogueras, los jóvenes y niños pasábamos varias horas antes de cenar deambulando de un sitio para otro disfrutando de aquel espectáculo de luz y color en la noche ya que en esas fechas los días son Continuar leyendo «Hallowen, ahora y siempre»

La Pili del Alain

Hace unos días nos ha dejado en este mundo Pilar Sanz Esteban, miembro de la Asociación Hijos y Amigos de Alcorlo desde sus inicios.
Con este post quiero rendir mi pequeño tributo en agradecimiento a su hospitalidad y amabilidad, pero sobre todo por su aportación a la memoria de Alcorlo con su contribución desinteresada del material que, junto a su esposo Alain, grabaron en Alcorlo en el año 1968/69, y que hasta la fecha se ha convertido en el documento en vídeo más antiguo que tenemos sobre el pueblo.  Enlace al vídeo

Conocí a “La Pili del Alain” (en Alcorlo teníamos la costumbre de mencionar al cónyuge a continuación) precisamente por esa película, todo comenzó en el 2005 y desde entonces he tenido estrecha relación con el matrimonio, hasta tal extremo de compartir por varias veces recuerdos, mesa, alimentos, veladas, hogar y tiempos de ocio en su casa de Almería.

En esa película (que se puede ver en Youtube con el título de “Así era Alcorlo en 1968”) se cuenta como casi 40 años después de que fue grabada conseguimos digitalizarla y compartirla. En el reportaje se cuenta Continuar leyendo «La Pili del Alain»

La alimentación en Alcorlo

INTRODUCCIÓN: A lo largo de su vida mi madre siempre tomó los alimentos con AGUA y mi padre siempre con VINO. (Junio 2022, en modo borrador).

1—La cabra perdida, 2— Las patatas cochineras, 3— Cambio jamón por tocino, 4— La carne de pollo, 5— Los pescados del rio, 6 — La caza, 7 — El cepo y el Manolo, 8— La caza con losa, 9 — El buitre, 10— Los tronchos de las berzas, 11— Los corderos y cabritos.
Este post habla de mis recuerdos sobre la alimentación en Alcorlo en el siglo pasado, recuerdos vividos unos y escuchados otros de boca de los antepasados, todos ellos dignos de ser recordados, para entre otras cosas, valorar los alimentos  que hoy tenemos en la mesa y darles su justa importancia.
Hemos llegado a un momento en la vida del ser humano que lo que antes era una cuestión y unos valores prioritarios hoy se han convertido en algo que no le damos la importancia que para mi entender deben de tener, hablo de los ALIMENTOS.
Antiguamente el momento de tomar los alimentos era sagrado, hablo del momento donde toda la familia se reunía alrededor de la mesa; por lo general no había que llamar a ningún miembro de la familia para tal cuestión porque posiblemente las tripas ya llevaban un rato demandando alimento y ansiosos se esperaba que llegara ese momento.
Si antiguamente la vida del ser humano giraba en torno a la alimentación, pues de ello dependía la vida, hoy por hoy parece que eso lo tenemos garantizado y nos preocupa más si tenemos conexión informática para comunicarnos con nuestros “amigos”, (amigos estos que quizás ni tienes el gusto de conocer físicamente) que el tipo de alimento que hoy vamos a ingerir.
Antiguamente los niños tenían que criarse “como los tomates de la vega”, sin coste alguno, si tenemos que comprar abonos y demás, si hay que estar pagando por ello pues… mal vamos, quizá no compense.
Los niños duros, los más duros, los más fuertes, los más resistentes a las enfermedades salían hacia adelante, los demás perecían por selección natural de las especies. ¡Por supuesto que también influía en la supervivencia el que más suerte tenía!, comenzando incluso por el instante de la creación en el que el espermatozoide que más cerca estaba o más suerte tenía en ese momento se convertía en el superviviente, el resto perecerían irremediablemente.

Yo no estuve muy lejos de seguir sus pasos, me refiero al perecer tempranamente, cada invierno padecía de Continuar leyendo «La alimentación en Alcorlo»

Las primaveras de Alcorlo

LA PRIMAVERA EN ALCORLO. (mayo 2022).
Alcorlo, Abril de 1971. La actividad en la vega ya comenzó incluso antes de que llegara la primavera, se aprovechó aquellos días aún cortos de invierno, para limpiar las casillas del ganado de estiércol y esparcirlo por la tierra que previamente ya se había arado con una yunta de mulas, o de mula y burro/a o de “macho” y burra como el caso de mi familia, esa operación de mover la tierra creo recordar que se denominaba como “binar la tierra”.
Este año toca el sembrar la hortaliza en la “Vega de arriba” porque el año pasado estuvo de cereal y cada año se turnan las vegas con las cosechas, de esta manera no se castiga tanto la tierra y se obtiene mejor beneficio.
Ya en los primeros días de abril en los semilleros con tomates, pimientos, lechugas, calabaza, etc despuntaban las plantas, se habían sembrado en pequeñas cajas o espuertas y permanecían dentro de la casa hasta que las temperaturas les permitía vivir en el exterior, luego se trasladaban a lugares resguardados del frio donde les diera el sol y a la vez el frio del Alto Rey no les perjudicara.
Las semillas eran de la cosecha del año anterior, las semillas de los tomates y del resto de hortalizas se secaban al sol cuando la planta había finalizado su ciclo de vida, estas semillas serían la estirpe que continuaría con sus genes.
Toda la vega en esa época de primavera se llenaba de gente, desde niños hasta abuelos, todo el mundo podía poner allí su granito Continuar leyendo «Las primaveras de Alcorlo»

La Fragua, Herrería de Alcorlo

Foto Javier del Castillo

LA FRAGUA, HERRERÍA DE ALCORLO, 4 de Marzo de 2022.

Solo conocí a una persona en Alcorlo que se dedicara al oficio de la herrería y esa persona se llamaba Angel Castillo. En los últimos años o mejor dicho “en los últimos tiempos de Alcorlo” fue el alcalde en funciones y persona que se encargaría de resolver o llevar a cabo los conflictos reinantes entre los últimos habitantes de Alcorlo y la administración del estado, pues quedaban por resolver algunas cuestiones y los vecinos reivindicaban ciertos derechos originados por la expropiación de los bienes del pueblo, como consecuencia de la construcción de la presa que todos conocemos y que lleva su nombre.

Aunque no sea muchos o demasiados los recuerdos que tengo sobre Angel y su familia si voy a tratar de reflejarlos, si no fueron muchos sí al menos fueron gratos y aún hoy cada vez que tomo una sierra para cortar una madera no puedo evitar recordar el día que me enseñó a trisquear un sierro y darle forma adecuada a los dientes.

En Alcorlo primeramente él y su familia vivían en la parte alta del pueblo, yo no lo conocí pero sí recuerdo en mis primeros años de vida que había sido reciente el cambio, luego se trasladaron Continuar leyendo «La Fragua, Herrería de Alcorlo»

La Tumba

Septiembre 2021. Rev Nov 22. Todo comenzó hace ya muchos años, tantos como veintiocho, a mi madre le dio un infarto la noche de nochebuena y falleció tres meses después. Recientemente mi hermana y yo hemos llegado a la conclusión que el infarto vino después, porque al parecer unas horas antes ya tenía problemas en los pulmones porque nos comentó que escupió sangre en un pañuelo antes de sufrir el primer desmayo, según se apeaba del ascensor en la planta octava del hospital general de Guadalajara, la tarde que iba a visitar a mi padre que se encontraba en la novena, ingresado unos días antes por neumonía.

Alguna que otra casualidad relataré aquí pero una que se me ocurre es que el número de sepultura donde se encuentra está en la calle 10 (mes de mi cumpleaños) pasillo 16 (fecha de mi cumpleaños) hueco 16 también.

La pérdida tan súbita e inesperada de mi madre, y como es natural, me pegó un palo la vida que aún no he sido capaz de recuperarme. En aquel momento quería hacer algo por ella, algo para mantener vivo su recuerdo y lo primero que se me ocurrió fue diseñar y fabricar una cruz para colocarla en su sepultura. Esa cruz o lo que allí se pusiera tenía que ser sencilla, humilde, barata, si mi madre hubiera visto que habíamos gastado innecesariamente una peseta en ella, en su persona, en su figura o en su recuerdo y de haber podido hacerlo nos hubiera dado una buena tunda y sermones a cada rato, ¡aquí solo se gasta lo que es absolutamente imprescindible para la vida!

En una ocasión, por allí, por finales de los años 70 el trabajo Continuar leyendo «La Tumba»