Lacras sociales

Cada fotografía tiene su historia y aquí está la de esta. Necesitaba hacer una foto para un pequeño concurso cuyo tema era “DOS”, dos de lo que sea pero que sea DOS. Se me iban escapando los días y IMG 5412 cerco flickrno me venía nada convincente a la cabeza porque no quería hacer una foto sencillita cómo por ejemplo “dos monedas” “dos copas” “dos ojos” etc etc, no, no no, yo buscaba algo un poco “más allá” hasta que cuando me quise dar cuenta (soy un desastre) ¡sólo me quedaban menos de tres días! y decidí hacerla ¡aquí y ahora!.

Comencé a dar vueltas por la casa mirando por todas partes como si me hubiera dado “un aire”, DOS, DOS, DOS, ¿qué DOS? ¿qué puedo hacer que no sea demasiado facilón? pensé en el whisky y la coca cola, aliados perfectos, pero no dejaba de ser un vaso con una lata al lado y eso era precisamente lo que no quería, ¡era demasiado sencillo!.

Estando en esas vicisitudes perfeccioné la idea y junté DOS lacras que tiene la sociedad, “Alcohol y Tabaco”, DOS lacras que juntas o separadas (la mayoría de las veces van juntas) han destruido tantas familias y/o relaciones.

Dicho y hecho, preparé una gran cartulina que tengo para estos fines y busqué un vaso y algo de whisky, lo primero con lo que me topé es que el color del whisky era demasiado oscuro, parecía café, le puse agua pero no lo corregí, luego pensé en coca cola diluida con agua pero era demasiado oscura también, luego té rojo (lo tomo con frecuencia) tampoco me convencía así que acabé poniendo ron “cacique” quizás hasta caducado.

Me faltaba la segunda “lacra”, el tabaco, yo soy enemigo de este vicio quizás porque vi a mi padre toda su vida con un cigarro siempre en la boca o porque mi mujer fuma más que un carretero o porque no entiendo bien porqué se fuma o por todo ello el caso es que necesitaba al menos “un cigarro”.

En ese momento mi mujer no se encontraba en casa, miré por los armarios de la cocina y no encontré ni una cajetilla ni un maldito cigarro, recordé que mi mujer guardaba los regalos de la bodas de hace una veintena de años en los que entregaban a las mujeres un pack de tres cigarrillos rubios y a los hombres un puro habano, conseguí encontrar los pack, 23 en total, Pablo y Gema, Luis y Laura, etc  etc pero no conseguí encontrar ni “un maldito cigarrillo” en su interior, de los puros solo encontré un tubo de aluminio vacío donde un anillo de papel decía: Enlace de José y Carmen 1988.

Mi siguiente recurso más rápido era bajar a casa del vecino en busca del cigarro pero no tuve suerte porque solo fuma “purillos” me gustaba más la idea del cigarro porque es mucho más conocido y la boquilla suele ser de otro color pero al menos ya tenía “tabaco”.

Para la iluminación puse una placa de 16 led de alto rendimiento de estos modernos que afortunadamente han caído en mis manos sin coste alguno, era la primera vez que lo utilizaba y se caracteriza porque la luz es completamente blanca (500 grados Kelvin) y no producen calor por delante o sea que lo puedes colocar cerca de los objetos porque no hay peligro que se achicharren.

Mientras que configuraba el bodegón me di cuenta de que aparecían unas franjas grises que le quedaban muy bien y que si modificaba el ángulo de la luz se modificaban también el número de franjas de sombras y la intensidad de estas así que busqué un número que me gustaba.

El whisky solo sin más en el vaso quedaba poco convincente así que busqué hielo, en el congelador siempre suele haber unas bolsas de esas que tienen unos trozos gordos y duraderos pero ¿qué pensabas que iba a tener suerte? pues ¡no! no había hielo, tan solo unas bandejas de esas que tienen multitud de huecos que son ¡hielitos! que en cuanto caían al vaso desaparecían al momento diluyendo el color del ron y elevando el nivel del líquido, así que me costó varios viajes rapiditos al congelador y poner los trozos de hielo en el interior con cuidado y deprisa porque si salpicaba una gota de agua produciría una mancha en la base (que era de cartón) y luego tendría que andar con el photoshop.

Después de tres intentos el ron ya no era ron y no tenía ganas de volver a comenzar, con media docena de fotos que tenía debería tener bastante.

El procesado del archivo raw fue tan sencillo como quitar las motas del sensor (tiene varias y el motivo está aquí: http://www.youtube.com/watch?v=GLxUWwACfTc ) y clonar una esquinita del papel se no lo llenaba, el balance de blancos ni me molesté en tocar nada porque yo lo veía bien.

En cuanto preparé la foto con su marquito la envié a unos colegas para saber su parecer, curiosamente los que se pronunciaron coincidieron en lo mismo, ¡esto no es DOS, es TRES!  pues mal empezamos pensé, si no somos capaces de ver las DOS cosas que he representado con la foto es que está mal presentada o es que la cabeza no nos da más de sí.

Como no tenía intención de retocar nada pensé que sería bueno saber si el “jurado” del concurso opinaba lo mismo que mis compañeros y así sabría el “nivel” del jurado como tal.

Ignoré los comentarios de mis colegas, y le encargué la impresión a uno de ellos como de costumbre y me olvidé ya de este tema.

Llegó el momento del concurso, cuando vi mi foto expuesta con aquel color a “chocolate” me entró una “mala hostia” que “pa qué” pero bueno, ¿qué ha pasado aquí? ¡a mí que me gusta que todo esté tan perfecto!; revisaré los datos de la impresión a ver si es RGB o sRGB o el archivo original, no lo entendía ya que quienes la vieron en el monitor nadie dijo nada del color, quizás tampoco tenga demasiada importancia pero  a mí en ese momento me fastidiaba, y lo que era peor: algo no me encajaba, algo había hecho mal y a estas alturas no es para tener estos errores.

La foto no quedó en el lugar esperado por lo que deduzco que la foto no estaba bien realizada, el jurado era más bien “flojo” y/o tenía prisa, que yo me creé muchas falsas ilusiones o el conjunto de todas estas cosas; el caso es que aquí está tal como me salió, vosotros podréis valorarla sin prisas y sabiendo ahora un poco más de ella.

Hoy, al día siguiente, lo primero que he hecho ha sido verla en el monitor para saber qué ha pasado con el balance de blancos y efectivamente, la culpa es mía y solo mía (como casi siempre) con las malditas prisas el blanco tiende a ser marrón, ajustar el balance de blancos correctamente es muy delicado pues el espectro en esta máquina es diferente al de una cámara “normal” quizás como he dicho antes, no tenga demasiada importancia pero me fastidia. En el concurso no supe dar explicación de porqué ese color, lo más fácil es echarle la culpa a otro, en este caso al laboratorio revelador pero lo cierto es que el laboratorio no suele fallar, si tu monitor está calibrado según esa impresión el resultado debe ser el esperado.

Respecto a los fumadores/bebedores respeto profundamente su decisión, desafortunadamente tengo amigos que tienen estos vicios muy arraigados y no por ello son “peores amigos” pero creo que en el “pecado llevan la penitencia”.

Por cierto, el ron acabó yéndose por el agujero del lavabo.

para verla en grande: http://www.flickr.com/photos/69066700@N00/8275673246/in/photostream

Gracias por leer mis peripecias con las fotografías, no sé si esto es tan complicado o soy yo el que lo complica. Enlace a la foto del proyecto: https://picasaweb.google.com/108194161505412665995/ScrapbookPhotos#5822234868963507202

0 opiniones en “Lacras sociales”

  1. Pues un poco de todo, las cosas son complicadas, y las podemos complicar tanto como queramos con nuestro perfeccionismo, y ¡ojo! que eso no quiere decir que las hagamos de cualquier manera… pero tenemos que aprender a parar…. (y conste que entono el mea culpa, si no en las fotos, en muchas otras cosas). Un saludo

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