213/365 Francisco Rabal

IMG_0780 Paco

Este post tiene actualización en el 2019, segunda visita a la Cuesta de Gos.  Algunas notas desde mi diario: Esta mañana en la playa he recordado un viaje a un lugar cercano que hicimos en esta zona hace ya una veintena de años, ni siquiera recordaba muy bien por donde quedaba pero mi cuñada me ha despejado las dudas, Cuesta de Gos se llama, he cogido el móvil y efectivamente, el GPS me confirmaba que allí estaba el lugar, a menos de 15 km.  A media tarde me he ido para allá.
Después de varios kilómetros por una carretera donde a duras penas cabe un coche y medio y con muchísimas curvas al final he llegado a un pueblo o poblado donde nació esa persona tan entrañable y querida por todos,  Franciso Rabal.
La carretera me ha dejado en la puerta de una pequeña Ermita con una construcción de aspecto reciente.
Cuando creía haber visto lugares inhóspitos veo que me había equivocado, el silencio es el rey en ese paraje, solamente lo han roto unos perros que al ver al mío han mantenido una corta conversación.
Un señor mayor esperaba sentado en un banco de la puerta  a que una señora de su misma edad acabe su tarea de encender unas velas en el interior, ni siquiera he podido fotografiar el interior porque mientras recogía mi cámara del auto han desaparecido y la Ermita ha quedado cerrada, ni siquiera una mirilla hay en la puerta, ¡maldita suerte!.
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He escuchado por la playa comentar que Francisco contribuyó a reparar la Ermita para la boda de su hija, su deseo una vez fallecido era que lo enterraran allí donde nació, a la sombra de un almendro y por lo visto así se hizo, sus cenizas las depositaron allí pero poco tiempo después tuvieron que trasladarlas al cementerio de Águilas porque hubo varios intentos de profanación.
Después de acercarme hasta la estatua de Paco Rabal me han invadido las ganas de llorar, allí está su imagen, tan solo, tan olvidado, en aquel paraje tan desértico y solitario pero me he reprimido porque he pensado que era eso precisamente lo que él quería, que lo dejasen allí con la paz de ese lugar.
No es la primera vez que yo he pensado en lo mismo, que me dejen para siempre allí en la cuesta de Valdearenales desde donde se divisa todo el pantano de Alcorlo, debajo de un árbol pero que no sea un pino pues este tipo de planta no deja crecer nada a sus pies.
He tenido que sujetar con unas piedrecillas uno de las cuatro bolardos de madera que impiden que te acerques a la estatua porque supongo que algún curioso cansado se habrá apoyado en él y estaba arrancado, no me gusta retocar estas cosas en el Photoshop si puedo evitarlo.

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Me cuesta imaginar cómo sobrevivían en este lugar hace un siglo, la extracción de la plata y del hierro parece ser que era una de las actividades principales, poquitas casas en el fondo de un barranco forman el poblado, todo está más seco que la pólvora, los almendros apenas tienen vida pero están cargados de frutos, por lo  visto este año ha llovido lo suficiente, los cerros pelados, pequeña vegetación medio seca cubre las cuestas  y de vez en cuando se ve alguna planta de Pita.Panorama gos 02Panorama gos 01
Solamente llegué a ver físicamente a Paco en una ocasión, estaba sentado en el patio de su casa de Águilas leyendo absorto un libro, estuve un rato observándole pero no levantó la vista, sin duda leía algo interesante para él, quizás su último trabajo en el cine.
En el pueblo tiene una calle que según cuentan solía decir él de una manera humorística que estaba contento con ello porque en cada extremo había un bar y era una calle muy luminosa, el primer bar se llamaba El Perula y el otro El Andaluz, Anda-la-Luz. Me pregunto cómo este personaje tan famoso y entrañable no tiene una estatua en una plaza muy concurrida porque personalmente creo que se lo merece. Años después de escribir esta entrada descubrí que la casa de la cultura del pueblo lleva su nombre.
La sesión fotográfica ha acabado con la llegada de la noche haciendo fotos de larga exposición a las olas rompiéndose contra las rocas detrás del Cabo de Cope, antes de tomar  la primera fotografía ya nos hemos bañado de los pies a la cabeza y a partes iguales la Canon y yo y eso que el trípode estaba extendido a tope, el mar es muy traicionero, parece que no te alcanzará la ola hasta que te pesca.
Conocer ese lugar y elegir media docena de fotografías de entre un centenar ha hecho que mereciera la pena la excursión.IMG_0902 cerco

*** Dos días después he pasado por el cementerio en busca del lugar de su descanso definitivo, he dado varias vueltas buscando, especialmente, un panteón espectacular donde reflejara su nombre pero me ha resultado imposible, he preguntado a una mujer joven por el lugar pero no ha sabido darme noticias, ante la pregunta la mujer se ha quedado sorprendida no se si por la pregunta o por mi aspecto y quizás por eso la memoria se le ha quedado en blanco, después lo he intentado con un par de señoras ya ancianas y tampoco han sabido explicarme, luego a un señor también mayor y más de lo mismo así que después de una hora dando vueltas intentando encontrar algo similar a “una aguja en un pajar” he decidido marcharme y volver con algo más sólido.

Ya cerca de la puerta entraba una señora mayor con un gran ramo de flores frescas, se me ha ocurrido quemar el último cartucho y preguntarle por Francisco Rabal, parece que Murphy hoy estaba aún dormido o trabajando en otra parte y ha resultado que la señora lo conocía perfectamente, _ acompáñeme que está situado muy cerca de mi marido_ hasta allí hemos caminado y efectivamente, allí está al menos su nombre.
Me ha sorprendido el lugar, nunca lo hubiera imaginado, no se trataba de un panteón enorme y caro sino todo lo contrario, un lugar de lo más humilde, nada más contrario a lo que yo buscaba.
Este texto de Alberti se puede leer en la lápida: Lo tengo bien pensado, amigos míos, un día me sentaré, la cara al viento, aquí junto a la mar que vi de niño y aquí bajo este sol, este cielo y oyendo vuestros pasos por mi lado me dejaré dormir un largo sueño ….
He tomado algunas fotos de ese lugar y me he marchado al pueblo en busca de la calle que lleva su nombre.Francisco Rabal
Según me alejaba del lugar he sentido ENVIDIA de todo lo que he conocido de esta persona.  Esta es su calle en el pueblo.

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Perdón por la extensión del texto pero si pudiera explicar todo ello con solo una fotografía me hubiera ahorrado el texto.

26 de Julio de 2019, 6 años después.

Ayer volví a la Cuesta de Gos, en seis años han pasado millones de cosas entre ellas la pérdida del Yuco, algo que en esas fechas aún no preveía por su edad, tampoco estaba previsto que una de las empresas más grandes del sector en el que trabajaba desapareciera obligándonos a todos sus trabajadores a buscar nuevos empleos.
La idea era visitar la zona con tiempo y por la noche hacer alguna foto nocturna aprovechando la técnica del «seguidor de estrellas».

Esta vez pasé por la puerta de la Ermita en dirección al cerro pero en menos de medio km di la vuelta pues me pareció que aquel camino no llevaba a ninguna parte.

De regreso paré a visitar la imagen de Francisco Rabal, me da mucho respeto ponerme delante de él.  A pesar de ello ni apagué el motor de la furgoneta pues sabía que sería breve la estancia. En cuanto eché pie a tierra media docena de «moscas cojoneras» querían a toda costa comerme los ojos así que no me entretuve ni un segundo más de lo necesario para conseguir estas fotos y recordar la visita anterior.

 

En el ratito que estuve allí solo escuché aullar a un perro en la lejanía, me pareció un paraje mucho más olvidado que la vez anterior, el silencio es sin duda alguna el rey en ese lugar.

No encontré nada significativo en la zona para fotografiar por la noche y marché en dirección al mar, ¡el mar siempre tiene foto!

Descubrí un lugar o pueblo abandonado con media docena de casas semi hundidas llamado «Garrobico» y allí hice stop para cenar y esperar que la oscuridad llegara y la Vía Láctea mostrara su presencia.

La puesta de sol fue bonita aunque las montañas la merman pues el sol se oculta pero la luz aún no se va.

 

 

Sobre las once y media comencé realmente a tomar unas fotos de la Vía, curiosamente unas horas antes no había ni una nube en el cielo pero fueron apareciendo del interior así que estos fueron los resultados. La técnica del «seguidor» aún no está conseguida, pues no es tan sencilla como poner la cámara y comenzar a hacer fotos, hay que orientarla con el eje polar y muchos etc etc, etc.

 

 

 

Muchas gracias por vuestro APOYO y comentarios. alcorlopantano.com

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