EL IPHONE QUE ME PERSIGUE. Julio 2025. Enlace al PDF
Esta vez voy a relatar sobre averías, precauciones que hay que tener con este tipo de aparatos, algunos truquillos y sobre todo recomendaciones que, como fruto de la experiencia, he recopilado a lo largo de muchos años.
Actualmente y desde hace unos años utilizo un “Iphone 7 plus”, no es que yo sea rico, o pijo, o que me guste tener lo último en tecnología pero por “H” o por “B” llevo casi toda la vida con los iphones entre las manos. Creo que el primero fue el 4, luego el 5, luego el 6 y por último este 7 que le llaman “+” Plus porque es más ancho de lo normal, es como una pequeña Tablet, caben más iconos en la misma pantalla.
Algunos opinan que esta marca de la manzana mordida es lo mejor que existe sobre este tipo de aparatos, pero los millones de maldiciones que les he echado y la barbaridad de tiempo que me han hecho perder en tenerlos a punto no sé si ha compensado; claro, no hay que olvidar que meter en el mismo corral a Apple y Windows ya es para echarle más valor que un torero.
Siempre tuve iphone porque he ido heredando los modelos que mi hijo ha ido dejando atrás, no porque no funcionaran, sino que se van quedando atrasados con la tecnología cada día más cambiante. Todos menos este iphone 7 plus que me regalara mi colega Josemiguel, que, no es que estuviera averiado sino que ya llevaba con él al menos cuatro años y se dio el capricho de cambiarlo por otro más moderno. ¡Gracias Jose por el regalo! Esto sucedía un 17 de noviembre de 2021.
Este modelo de Iphone 7plus salió al mercado a finales de 2016 y yo me pregunto ¿Qué porcentaje de usuarios habrá que todavía lo tengan funcionando?
Al tener el aparato por aquel entonces ya cuatro o más años de vida, vida muy ajetreada en manos de su antiguo dueño, la batería cuando cayó en mis manos ya andaba en el momento de (según el fabricante) tener que sustituirla por otra nueva, pero como yo no suelo hacer mucho uso del aparato era un tema que no me preocupaba, ¡a ver si ahora a los regalos les voy a poner pegas!!! ¡Solo faltaba eso!
Cuando cayó en mis manos el aparato casi podía pasar por “nuevo” ni un arañazo tenía la pantalla, solamente el protector de pantalla, (esa lámina que se pega sobre ella) tenía algunas fisuras y le puse otra nueva.
Ese protector duró sin romperse más o menos como todos, de una semana a tres meses, luego se cuartea una vez, luego otra y así sucesivamente hasta que decides sustituirla por otra pero esto es lo habitual en cualquier marca, por lo demás el aparato seguía funcionando perfectamente, salvo que a veces la batería pedía una nueva carga al final del día el resto todo correcto.
Como TRES AÑOS después de que cayera en mis manos sufrió la primera avería importante, de la manera más tonta, se rompió la pantalla, y no digo el protector, sino la pantalla. Lo hizo de tal manera que a duras penas podías leer un mensaje o interpretar una fotografía por lo que la reparación se hizo necesaria y urgente.
Ante la duda de invertir dinero en la reparación del iphone (que ya tenía seis o más años) o cambiar de marca y modelo opté por lo segundo. Cayó en mis manos un Samsung de pocos años, herencia de mi hija. Un aparato de no muchos años, quizás tres o cuatro, pero aunque encontré muchas ventajas con respecto al iphone no pude hacerme con él; el sistema de audio y vídeo era mejor, le daba mil vueltas al iphone, pero para mí no era eso lo más importante, yo estaba ya acostumbrado a que “mi Siri” me preparara alarmas sin tener que desbloquearlo, igual que si se lo mandase a un criado.
A la hora de dictarle una alarma este Samsung me entendía perfectamente, en la pantalla aparecía traducido a letra mi orden, pero luego era tan inútil que en la alarma no escribía más que “ALARMA”, sin más, por lo que ¿para qué me servía si el tema de la alarma se lo tenía que poner manualmente desbloqueando y demás?
En fin, que después de pegarme dos semanas trasteando con el Samsung y valorando el funcionamiento del iphone y del Samsung opté por sustituir la pantalla del iphone, y ya de paso la batería que ya tenía al menos seis o siete años.
REPARACIÓN DE LA PANTALLA Y BATERÍA DEL IPHONE.
Por una parte tenía claro que no invertiría 150 euros en la reparación o sustitución de la pantalla y batería pero si podía conseguir hacer yo mismo la reparación la cosa cambiaba, por unos 50 euros podía resolver la papeleta, muchos problemas se resuelven solos con cuestión de pasta.
Busqué ayuda por la web y di con un vídeo que paso a paso iba explicando cómo se hacía tal reparación, bueno, concretamente hablaba solo de la sustitución de la pantalla pero una vez abierto el melón el resto era fácil.
Con la primera pega que me encontré fue con la sustitución de la batería… ¡qué fácil lo ponen algunos en sus vídeos! El truco está en que ya lo hicieron anteriormente y dejaron el trabajo preparado para hacer el vídeo que vemos, me explico: ¡Nada, abres el aparato de esta manera, para sacar la batería solo tienes que tirar con unas pinzas de una gomita que tiene debajo, es una goma de pegamento en ambas caras, la batería está sujeta con esa goma! No sí fácil lo ponían, pero yo no tuve cojones a sacar ni un trocito de aquella goma.
Los inútiles del iphone le pusieron allí goma como si no hubiera un mañana, como si al fabricarlo hubieran tratado de tirar el móvil a la basura sin llegar a la necesidad de tener que sustituir un día la batería.
Como ya tenía la batería de repuesto en casa ¿para qué quería una batería vieja del iphone? Quiero decir que no me importaba que se rompiera con tal de sacarla de allí para implantar la nueva.
Y así fue, así lo hice, tuve que romper físicamente la batería para poder quitarla de allí. En la actualidad la nueva batería está sujeta con tan solo un trozo de cinta de papel, no es necesario nada más, porque no se puede mover, ni salir, ni estorbar a nada, va justa en su hueco, sin más… ¡Inútiles!
En la foto la batería ya nueva puesta, Bokman, 4700mAh y en círculo rojo la ubicación de las cámaras.
Sustituir la batería el iphone es lo más sencillo que hay, con cierta experiencia en 15 minutos es posible realizar la operación completa, aunque tengas que romper la original para poder alojar allí la nueva, pero sustituir la pantalla ya es “harina de otro costal”.
LA PANTALLA, cuando llevaba ya más de dos horas con el iphone destripado sobre la mesa y me puse a reemplazar la pantalla, por un buen rato no sabía por dónde comenzar, había allí un cacao de conectores y fajas, chapas y tornillos que no tenía ni idea de cómo volver cada cosa a su sitio, y eso que lo fui colocando y etiquetando según lo fui sacando.
Hasta tal extremo llegué que pensé en meter todos los tornillitos y piezas que tenía sobre la mesa y llevarlo todo a que “el chino del barrio” lo montara, ¡claro, si era capaz de hacerlo! Porque yo me veía impotente.
Realmente el problema que tenía sobre la mesa tampoco era para “rasgarse las vestiduras”, al menos lo había intentado y por el momento en el intento solo había perdido 50 euros.
Con mucha paciencia comencé a pensar dónde y cómo iba cada conector, unas cintas por encima de otras, primero este y luego el otro, todo con pinzas y lentes de aproximación de 3+, aquello era peor que un reloj de pulsera.
Cuando ya tuve todo más o menos montado, según lo que yo entendía que era lo correcto, encendí el aparato y crucé los dedos por no tener que volver a comenzar, más que por otra cosa porque cualquier error puede tener un resultado dramático y averiarse ya de por vida, pero no, la pantalla se encendió y todos los muñequitos allí estaban igual que antes de comenzar la operación, la diferencia es que ahora la pantalla parecía tener otro color y algo menos de brillo, pero eso a mí me daba casi exactamente lo mismo.
LA GOMA CONTRA EL AGUA.
Con el repuesto de la batería y de la pantalla viene un kit de herramientas, entre ellos TRES destornilladores con puntas diferentes entre sí, con la pantalla viene también una junta (que es más fina que la mina de un lápiz) para que no le entre el agua entre la tapa y el cuerpo, pero montar esa junta y que quede perfecta es trabajo de máquinas o de chinos con dedos jóvenes y finos.
Tan difícil era poner aquello en su lugar en todo el recorrido de la tapa que cerré el cacharro y ni me preocupé más por ello, tampoco tenía idea de que el iphone se cayera a un charco aunque ya había pasado por ello un tiempo antes que, se cayó del bolsillo de la camisa al interior de un cubo lleno de agua, claro que yo creo que el aparato no había llegado al fondo del cubo cuando ya estaba de nuevo tomando el aire.
La operación de sellar la entrada de agua ya lo corregí con una buena técnica, o al parecer a mí me parece tan o más efectiva que la original. Eso está explicado más abajo.
La operación de la sustitución de la batería y de la pantalla culminó con éxito rotundo, si bien es cierto que la pantalla, al no ser la original, (pues no la encontré por ninguna parte, amén de lo que costará), le puse una estándar para modelos como este.
La batería como creo que ya comenté anteriormente dura algo increíble, algunos decían en la web que duraba algo más que la original, tampoco me extraña mucho, cierto es que cumple sobradamente su propósito.
VEINTISIETE HORAS DESPUÉS. Pues eso, “que en casa del pobre dura poco la alegría”, VEINTISIETE HORAS DESPUÉS de tener el iphone en perfecto estado, con posibilidad de que durara al menos otros cinco años sin necesidad de tener que abrirle de nuevo las tripas, la nueva pantalla se rompió, bueno, para ser correctos y precisos diré que la malditahijadelagrandísimaputa de la ley de Murphy hizo que yo la rompiera accidentalmente, de poco sirvió protector de pantalla ni leches.
El accidente sucedió así: Estando tumbado en el suelo, revisando una avería de la Volkswagen de la parte baja del motor, el móvil se salió del bolsillo del pantalón y no pudo hacerlo con la pantalla hacia arriba, ¡nooooo! Eso no hubiera tenido gracia alguna, tuvo que hacerlo con la pantalla hacia el suelo, y aunque me encontraba tumbado en el suelo en un pavimento relativamente limpio y llano de nada sirvió porque, es muy posible que la ÚNICA piedrecilla que había en aquellos alrededores se puso debajo de la pantalla y claro, en cuanto apoyé lo más mínimo mi cuerpo en el iphone la piedrecilla (supongo) partió la pantalla en varios trozos.
LA SEGUNDA PANTALLA. Cierto es que si en la primera operación empleé tres horas en cambiar batería y pantalla, esta vez la cosa fue muchísimo más rápida, primero porque la batería la quité en tres segundos, no en media hora, y segundo porque ya conocía el camino de lo que tenía que hacer.
AVERÍA DE LA CÁMARA DE FOTOS/VIDEO. Esta avería, que con toda posibilidad, yo mismo provoqué, me llegó por sorpresa, por desconocimiento, en parte por eso estoy escribiendo este relato, para compartir y con ello dar a conocer lo que por ignorancia puede suceder.
Hace un par de meses se me ocurrió la idea de sujetar el iphone de alguna manera en el salpicadero de la Volkswagen, a veces voy por caminos que me gustaría mostrar pero no se puede estar a la vez “repicando las campanas y en la procesión llevando al Santo” así que probé a sujetarlo de alguna manera al salpicadero para ver el comportamiento de la cámara.
Claramente en poco tiempo vi que aquello resultaba totalmente nefasto, las vibraciones del auto no las absorbía el sistema de estabilización del iphone ni loco. También probé a sujetarlo en el parasol ya que allí le tengo puesto un imán que me sirve de “manos libres” sin más, el teléfono queda cerca de mi oído y de mi boca por lo tanto puedo mantener perfectamente una conversación sin más aparatos ni trastos bluetooth, algo bastante eficaz.
A veces me puedo pasar una semana entera sin hacer uso de la cámara de fotos pero poco tiempo después de este experimento de grabar viajes o caminos observé que el aparato se volvía loco tratando de enfocar, vibraba constantemente como si el sistema de enfoque o estabilización estuvieran averiados.
Pues lo típico, apagué el aparato, revisé si había una actualización de software disponible, etc y no fui capaz de resolver el problema.
A continuación busqué información por la web y pronto caí en la cuenta de que “mi móvil vibra la cámara” era una pregunta muy frecuente. Como solución daba muchas veces que te descargaras un programa (de pago claro) que con eso resolvías TODOS LOS PROBLEMAS del iphone; archivos perdidos, archivos duplicados, pérdida de datos, memoria llena, y medio millón de cosas más, pero yo sabía que el problema no era informático, era mecánico.
Lo primero que pensé fue dejar al iphone descansando en casa y volver de nuevo al Samsung pero solo el pensar que había disfrutado tan poco tiempo de la batería nueva y de las dos pantallas que no lo creía justo, aun así rompí otra lanza en favor del Samsung y lo trasteé durante una semana.
Para chequear el firmamento tengo la aplicación Sky Guide, muy práctica, llevo ya casi diez años con ella, así que me la compré para el Samsung pensando que sería la misma que la del iphone pero ¡¡¡NOOO!!! No tiene nada que ver, esta versión para el Samsung es una castaña pilonga que no me convence nada.
Otra aplicación muy útil para fotografía es PhotoPills que también llevo casi diez años con ella, pues bien, tampoco me apetecía pagar por algo que ya tenía en el iphone, y menos si luego no era la misma exacta.
LA APLICACIÓN PARA VOLAR EL DRON. La tercera aplicación que NO FUI CAPAZ de instalar en el Samsugn (por ser demasiado viejo ya) fue la de DJI para poder volar el dron. ¡Esto ya era la gota que colmaba el vaso! A ver, ¡vamos a ver! Resulta que un móvil de hace cuatro años, un dron de marca y calidad de más o menos la misma fecha y ¿ya no existe la posibilidad de hacer que se puedan comunicar? Esto claramente es otra operación de marketing en la que te van obligando a que _funcionen o no los aparatos_ los tengas que ir tirando a la basura. ¡Pues no, no voy a pasar por ahí tan fácilmente.
Total que una semana después eché un vistazo a la posible reparación del iphone aunque me costaba Dios y ayuda el hecho de tener que verle de nuevo las tripas.
18 EUROS tuvieron la culpa, con portes y todo, por ese precio me llegó una cámara para el iphone.
Después de la sobremesa y con cierta prisa me puse a la operación pues una rato después me quería ir al campo a pasar dos noches con sus tres días, a fotografiar estrellas y cosas de esas y qué mejor cosa que llevar el iphone ya listo.
Creo que en menos de VEINTE minutos de reloj el iphone ya funcionaba con la cámara nueva, todo correcto, todo salió perfecto.
LA JUNTA DE CERA. Ya comenté arriba el engorro y mal rollo que tiene el instalar la junta de goma para evitar que entre agua al interior del iphone y no tenía intención de volver a perder tiempo en tratar de colocarla en su lugar, además, una vez que la sacas será poco menos que imposible que vuelva a quedar en su lugar y como ya tomó forma será de difícil a imposible que haga una protección efectiva.
Esto lo resolví con un poco de CERA DE ABEJA, sí, sí, dijo de abeja, es que estamos acostumbrados (por ignorancia) a pensar que cuando vemos una vela es cera lo que tiene, pues bien, de cera de abeja lleva nada o casi nada.
Pero mira por donde guardo una tabla en la cual se enrollaba (hace 70 años o más) una especie de vela larga y fina, similar a un lápiz. Ese sistema de alumbrado (que se eliminó con la llegada de las linternas y sus pilas) era muy común en los pueblos donde la electricidad, en aquellos tiempos, lo mismo no había llegado.
Bueno pues, con ese material, con esa cera de abeja, y con la ayuda de un soldador de estaño fui derritiendo en todo su recorrido de la tapa un poco de cera que, al ser líquida SELLA completamente toda fisura evitando que se cuele ni agua ni humedad.
LA CARCASA DEL IPHONE. Del iphone, del Samsung o de cualquier otro dispositivo de este tipo. Cuando este iphone 7 plus llegó a mis manos venía con una carcasa de un material bastante práctico, era como gomoso, “se pegaba a la mano”, se sujetaba al tacto, pero con los años ya se había ido perdiendo esa película gomosa y rompiendo parte de la carcasa en las esquinas sobre todo por lo que le compré una carcasa nueva.
¡Claro que no iba a ser la original, que eso no sé ni siquiera si se vende por la web! Compré un par de carcasas para ese modelo pero por la web no ofrecen mucho detalles sobre su construcción, me refiero a si son de gel, si de silicona, si de plástico o metal, en fin, tienes que comprar a ciegas.
En las primeras horas de manejar el móvil después de esta nueva carcasa descubrí que pronto el iphone tendría no una caída contra el suelo sino que los accidentes iban a ser un calvario, un suplicio, no había manera de sujetarlo en la mano sin que se resbalara, claro, hablamos de la mano de un trabajador con más de sesenta años de edad, no hablamos de la mano de un joven de quince años, con su carne tan blandita sin callos ni durezas.
El caso es que por nada del mundo quería yo volver a verme mirando las tripas del iphone porque la pantalla (sobre todo) se hubiera roto nuevamente, algo bastante probable visto lo visto de lo resbaladiza de la carcasa, así que le busqué una solución.
Es curioso pero las carcasas, aparte de proteger del roce, creo que por lo demás no sirves para nada, me explico: si el móvil se cae contra el suelo y la pantalla es la que impacta la carcasa NO LE VA A PROTEGER EN ABSOLUTO porque no tiene reborde más allá de 1mm y cualquier piedrecilla del suelo ya tiene mucho más, la arena ya tiene incluso más diámetro que el borde de la carcasa.
Para resolver este problema de caídas del iphone contra el suelo primeramente se me ocurrió darle un cordoncillo de silicona alrededor del borde, de esta manera ya estaría protegida en parte la pantalla porque sobresalí tres milímetros sobre ella, la segunda ventaja es que la silicona al ser caucho, goma, absorbería en parte el golpe.
La idea me resultó cojonuda pero pocos días después observé que la silicona no se pegaba muy bien a la carcasa, o sea, que con el uso se despegaba, así que como la idea me resultó MUY INTERESANTE, aunque estéticamente quede como el culo (eso solo para los pijos que andan luciendo móvil nuevo cada temporada) resultaba muy práctico.
Le encontré una buena solución para evitar que el móvil se resbale de la mano y contra las caídas hacia el suelo. Utilicé silicona CALIENTE, sí, ese pegamento que se aplica con una pistola térmica, lo derrite, lo pega, y casi al instante ya está listo para usarse.
En la práctica, llevo ya un par de meses con este sistema de la SILICONA CALIENTE, y la carcasa está como el primer día, esto de la silicona no impide que puedas sacar o poner la carcasa ¡solo faltaría! Y repito, sobre todo es muy práctica para retener el aparato en la mano ya que si tienes cierta habilidad y pericia a la hora de poner el pegamento puedes hacerle una línea poco lisa donde los dedos pronto encontrarán su mejor manera de asirlo a la mano, claro está que tienes que respetar los botones laterales y sortearlos.
EL CONECTOR DE CARGA Y DATOS. Casi casi desde el primer momento en el que este iphone 7plus cayó en mis manos tuve problemas con el conector que entra en el aparato para cargarlo de energía.
Observé con una lupa de gran aumento que uno de los pines centrales se quemaba, y digo quemaba porque físicamente eso es lo que le pasaba. La primera vez lo tomé a casualidad, la segunda a que el cable era malo, no era original, la tercera vez pensé que era un mal contacto por acumulación de pelusas y polvo en el interior del conector que, si lo miras con una buena lupa te vas a asustar lo que se acumula ahí dentro, menos pulgas… de todo.
Detalle del interior del conector. La fotografía está tomada con el apoyo de la iluminación de un led de 3 mm y un objetivo Canon 100 mm macro.
Ese pin central es el que produce la avería, mirándolo con una buena lupa se puede apreciar que sobresale menos que el resto, ¡precisamente ese, el de carga, no puede ser otro que es de datos! Su explicación tiene, posiblemente en alguna ocasión sufrió tal temperatura que la ballesta se destempló y dejó de ejercer su presión y con ello surgió todo lo demás.
La media de uso de esos cables de carga venía siendo de TRES MESES, incomprensiblemente hoy el conector estaba bien y mañana ya no cargaba.
Este iphone, supongo que todos o sea por cuestión de programación, ya ha cogido mi horario y todas las noches lo pongo en carga, pero solo se activa la carga dos o tres horas antes de que él sabe que lo voy a utilizar, o sea, a primera hora del día, de esta manera garantiza que a primera hora del día el aparato está con toda la carga de energía posible.
Esto tiene su parte de inconveniente. Si la carga de una batería de este tipo suele costar dos horas deberá pasar alrededor de 2 amperios por el conector durante todo ese tiempo. Si la carga durara cuatro horas solo pasaría 1 amperio, esto se traduciría en la mitad de corriente y la mitad de calor entre los contactos del conector del cable y el conector del iphone.
De hecho a veces al desconectar el cable la punta del conector se nota caliente, y el otro extremo, el del USB ya no digamos, son conexiones que a duras penas soportarían 1 Amperio cuando son nuevos y las ballestillas tienen toda la fuerza pero con el tiempo la van perdiendo produciendo un “falso contacto” con el consiguiente calentamiento y problemas ya conocidos.
Tanta rabia me dio esto de que cada dos meses tuviera que tirar un cable que “parecía nuevo” hasta un momento antes que sin pensármelo dos veces compré ONCE CABLES, ¡claro, no iban a ser originales! Los once cables de diferentes longitudes me costaron menos de 12 euros… y ¡ale, a probar!
Con el uso todo va cogiendo juego y un día que al orificio donde se introduce el conector de carga/datos le hice una limpieza a fondo observé que la clavija entraba muy suelta; probé esa misma clavija en otro iphone antiguo y allí entraba más ajustada… claramente lo vi, una conexión tan pequeña, que encima tiene movimiento en el que el pin apenas aprieta la pista del conector no puede tener una vida muy larga, por lo que me propuse resolver esa cuestión.
Y la resolví de esta manera: provisto con mis gafas de 3+ y el soldador de estaño le recrecí la parte frontal del conector, luego con una lima plana “cola de ratón” fui rebajando el sobrante de estaño hasta que entrara justo en el orificio, y así, de esta manera ya llevo CINCO MESES con el mismo cable
Por todos los usuarios de Iphone es conocido que el mismo conector se puede introducir de las dos maneras, cara hacia arriba o hacia abajo, aquí muestro una foto del que ya lleva funcionando unos cinco meses, por una cara está el pin quemado, pero por la otra sirve, en él se puede observar también el suplemento de material (de estaño) para evitar que “baile” dentro de la caja.
DE NUEVO LA CÁMARA ROTA. Como ya decía más arriba “en la casa del pobre duran poco las alegrías”. La cámara nueva ha durado escasamente UN MES, y es que o soy un zarrapastroso para esto de los aparatos o la mala suerte me acompaña, primero la pantalla, 27 horas, ahora la cámara, 26 días, desde el 26 de junio al 21 de julio.
Sucedió de la siguiente manera: Bien conocido es por parte de mis oyentes que en cuando camino con el iphone en la mano a una velocidad rápida el ruido del viento que provoca ese movimiento impide la comunicación clara, hasta al extremo que cuando hablo por teléfono en el campo y voy caminando lo tengo que resguardar del viento poniéndolo debajo de la camiseta, ¡Sí, parece algo increíble pero es así! Lo acepto y lo asumo que así sea.
Estando de paseo con el perro por el campo una tarde ahí lo llevaba, como si fuera un loro, sobre el hombro, debajo de la camiseta, de esa manera no hay problema de comunicación clara, el inconveniente es que de vez en cuando hay que buscarle de nuevo la postura porque con el movimiento se va descolocando.
Del Suguitos todos sabemos su afición a cazar pelotas, piedras o cualquier otro objeto que en cada momento te va demandando que le lances lejos, cuanto más lejos y más rápido mejor.
Pues eso, que en una de mis agachadas para tomar una piedra del suelo para lanzársela al Sugus el iphone se estrelló contra el suelo; altura estimada hasta el suelo: 80 cm.
Como ya era noche y la conversación ni se cortó en la caída no le di importancia pero al rato vi que a la pantalla le había nacido una pequeña mancha blanca, era el protector de la pantalla, que tenía una red de infinitas ramificaciones.
Si tenemos en cuenta las infinitas posibilidades de caídas contra el suelo y que coincida con la pantalla, estas se reducen a menos del cinco por ciento, o sea, tiras el aparato hacia el cielo CIEN VECES y de todas ellas con la pantalla plana no caería NI CINCO, y de que se encuentre justo contra un canto ya ni te cuento, bueno pues para eso se cría esa malditahijadelagranputa de la ley de Murphy, de que para que UNA SOLA VEZ esa ley te beneficie MIL será todo lo contrario.
Se pasaron varios días hasta que me di cuenta de que LA LINTERNA no funcionaba. Curiosamente el impacto estaba en el mismo punto que la linterna pero en el lado de la pantalla.
Que no funcionara la linterna no era algo que me preocupara pero pronto descubrí que la cámara 1, o sea, la que solemos utilizar siempre, no funcionaba. Tengo que anotar que este aparato tiene DOS CÁMARAS, una estándar y otra digamos que de zoom.
Si hubiera sido esa segunda cámara la averiada ni me hubiera molestado ni en repararla ni en anotar aquí el detalle pero el MALDITAHIJADELAGRANDÍSIMAPUTA de siempre hizo que fuera la otra, ¡como no podía ser de otra manera!
Esta vez ni una vibración mala ni nada en esa segunda cámara, ¡Todo perfecto! Pero la cámara uno murió definitivamente.
Para asegurarme de que era solo eso, que era el grupo de cámaras, la avería abrí el cacharro y le volví a instalar las cámaras que le había sacado un mes antes y a partir de ese momento comenzó a funcionar la linterna y las cámaras, eso sí, LAS DOS CÁMARAS siguen teniendo un temblor como si estuvieran viendo al mismísimo Satanás.
Por el camino me van llegando ya el nuevo grupo de cámaras para el iphone….S E G U I M O S….
