La Vía Láctea, tratado.

En este artículo relataré las técnicas que utilizo, focales y objetivos más apropiados, apps o aplicaciones móvil para ayudarte en la planificación de la escena, configuración de la cámara y equipo mínimo necesario, etc. Es el resumen de varios años trasteando de noche por el campo.

Fotografiar la Vía Láctea es una disciplina que necesita mucho sacrificio y tiene poca recompensa, no es el tipo de fotografía que suele ganar concursos; no se le suele dar la importancia que tiene porque una vez vista una… vistas todas y solo se necesita echar un vistazo por la web para verla de diferentes tipos y colores, unos reales y otros…. no tanto.

Los fotógrafos aficionados que solemos hacer fotografía de paisaje a veces nos pasamos varios años hasta tratar de hacer la primera foto a la Vía y es porque creemos que no tenemos equipo adecuado, es lo que me pasó a mí, hasta que una noche y casi por casualidad apareció la primera Vía en la pantalla, eran las 3:20 de la madrugada de 2012 con una Canon 30D de 8 mpix de resolución y un objetivo Sigma 18/50 F2.8.

Con lo que más se disfruta no es con el resultado final de la foto  _que sí, que también se disfruta_ sino con todos los preparativos que conlleva que entre otros son: Elegir la fecha más interesante en el calendario, la preparación del equipo, viajar hasta el lugar más apropiado, localizar la escena, iluminarla si fuera necesario, y pasar media noche entre tinieblas ya que precisamente cuando más visible es la Vía es cuando no hay luna pues su brillo hace que desaparezcan gran parte de las estrellas y con ello ella misma. Mi primera foto a la Vía.

Si después de todo esto salió una foto estupenda mejor que mejor pero en el peor de los casos siempre quedará la experiencia vivida de una noche en el campo observando las estrellas, algo que todo el mundo no puede contar.

No sé qué tiene la Vía Láctea o la fotografía nocturna celeste que a todo el mundo engancha, claro está, a unos más que a otros… pero cuando un neófito ve en la cámara el resultado de una toma de 30 segundos en plena oscuridad con la claridad que muestra la escena  “se hace cruces” y se pregunta cómo puede ser que la cámara “vea tanto”.

Mucho más importante que el mejor de los objetivos y la cámara más potente, sensible o avanzada es elegir la fecha, la hora y más en concreto EL LUGAR.

De nada sirve un objetivo F1.8 o F1.4 montado en una cámara full frame si a simple vista la Vía no es visible, bien porque el cielo no está suficientemente limpio (con neblina) o bien porque hay un exceso de polución, contaminación lumínica por la luna o por la iluminación de las ciudades, el caso es que como no se vea el rastro de estrellas a simple vista  no quedará una fotografía extraordinaria aunque te mates con configuraciones y tiempos de exposición.

Dicho esto lo más importante, repito, _sin ninguna duda_ es el lugar, la fecha, las condiciones meteorológicas y/o ambientales.

EL EQUIPO. Está claro que cuanto más moderno y más caro mejor que mejor pero tampoco hay que “tirar las campanas” porque con cualquier cámara REFLEX _o no réflex_ con tiempo de exposición de 30 segundos y con objetivo de 2.8 en focal 18mm será suficiente, un ejemplo es la foto anterior tomada con mi Canon 30D de 8mpix, fabricada en el 2005, que salvo en el tamaño de la imagen nada tiene que envidiar a la Canon 7D con sus 18 mpix mucho más cara y más moderna. La cámara la manipulé por culpa de una avería y gracias a ello en esa fotografía se pueden ver nebulosas de colores que jamás he vuelto a ver con otras cámaras. Aquí el enlace al vídeo de la reparación. aquí la entrada del blog.

EL TRÍPODE. Si la cámara o el objetivo son importantes el trípode no es menos, de nada sirve un equipo de 5.000 euros si lo montamos en un trípode que se comporta como la cría de un ciervo recién nacido. El trípode tiene que ser robusto, el material da igual, solo afecta al transporte y poco más. La zapata es vital, he visto trípodes de 200 euros que la base donde se apoya la cámara es tan pequeña que cuando colocas la cámara en modo vertical con un objetivo pesado él solito se va cayendo con los disparos abandonando su posición original.. si es así ¿de qué nos sirve el equipazo caro?.

Tanto él como el resto del equipo deben de conocerse y funcionar perfectamente bien ya que por la noche “todos los gatos son pardos”; un trípode donde no tienes la seguridad de que no se moverá ni durante las tomas ni entre ellas no interesa, hay que tener en cuenta de que posiblemente haya que sustituir la batería o filtros y eso conlleva ciertos movimientos en el equipo, incluso el viento también puede producir movimientos sobre la cámara, si falla el soporte, si se mueve durante la toma luego te darás cabezazos contra la pared cuando veas las fotos en casa.

En estos momentos mis trípodes cada uno de ellos no superan los 120 euros pero la parte de la zapata la he modificado, mejor dicho: “fabricada”, para que no tengan problema de desplazamiento entre la zapata y la cámara. He visto algunos que no tienen ningún tipo de seguro y más de una cámara se cayó al suelo, no hay que olvidar que estamos hablando de trabajar en la oscuridad de la noche y en terrenos normalmente irregulares

El OBJETIVO. El sueño dorado sería un objetivo de 18mm con F1.8 para una réflex SLR, claro que existen, el Sigma ART 18/35 es un ejemplo, la ventaja de él es que para obtener el mismo nivel de exposición podemos trabajar con isos casi DOS EVs más bajos lo que en el nivel de ruido lo vamos a agradecer, no es lo mismo (para obtener la misma exposición)  fotografiar a ISO 3200 con F3.5 que a ISO 1000 a F1.8; aunque la profundidad de campo en ciertas escenas se puede ver perturbada ya que para conseguir enfocar bien las estrellas a 18mm y 1.8 los primeros 10 metros no saldrán nítidos, todo no puede ser favorable, algún inconveniente tendría que haber con los F1.8 pero “hay técnicas” para corregir estos problemillas.

EL LUGAR. Ya decía más arriba que casi es lo más importante y por desgracia no suele estar cerca del hogar así que hay que pensar en hacer unos cuantos km, quizás 150 o más para llegar a una zona poco habitada y limpia de contaminación y eso puede ser ya un “sacrificio”.

En windi.com se puede ver un mapa de contaminación lumínica que puede resultar muy interesante aunque siempre hay lugares que aunque el mapa no los refleje se puede conseguir o al menos intentar hacer algo interesante.

La Vía Láctea en España queda mirando hacia el sur, teniendo esto presente y aun siendo de día estando ya en el lugar podemos ir configurando la escena.

En la latitud de Madrid sobre el mes de abril y a partir de las 21:00 ya se puede comenzar. En esas fechas es muy interesante ya que está bastante paralela con el horizonte, luego y como es natural se va poniendo más vertical. La parte negativa es que en esas fechas las noches pueden ser “frescas” y a todos no nos sienta bien “tanta frescura”.

MOVIMIENTO DE LA VÍA LÁCTEA.  Hace relativamente poco tiempo que conozco como se desplaza la Vía Láctea, mejor dicho, como nos movemos con respecto a ella. Antes me preguntaba por qué a veces se veía y otras veces no.

Hay aplicaciones para el móvil o la Tablet que simulan su comportamiento, es vital para comprender por qué en invierno en algunos lugares no es visible donde y cuando la necesitamos. En la zona de Madrid comienza a ser visible en Abril sobre las 21:00, no es a lo largo de toda la noche pero tiene la ventaja de que en vez de vertical se ve bastante paralela con el horizonte lo que es ideal para fotografiarla en gran parte con un objetivo de 18 mm. Nada tiene que ver con hacerlo en el mismo lugar en el mes de Agosto y a las dos de la madrugada que a esa hora suele estar totalmente vertical y bastante más hacia el Oeste. Esta fotografía es de finales de Mayo. Cinco fotografías en modo vertical para conseguir la panorámica.

Dicho esto si tenemos planeada una escena para ubicarla habrá que estudiar lo primero de todo en qué época del año se puede conseguir, para ello yo utilizo DOS aplicaciones, una es Photopills y la otra SkyGuide, la primera cuesta unos diez euros y la segunda menos de tres, no tienen mucho en común pero las dos son interesantes, sobre todo PHOTOPILLS ya que parece que está diseñada precisamente para trabajar la fotografía celeste.

Todas mis fotografías de la Vía están tomadas entre mayo y octubre, entre otras cosas evitando no sufrir con las inclemencias del tiempo que suele tener la primavera o el otoño, suele hacer frío, hay muchos más días con nubes, llueve con más frecuencia, etc. El problema es que en esos meses ya suele estar bastante vertical como comenté unas líneas arriba.

El ENFOQUE: por la noche suele ser un problema sobre todo si trabajamos con aberturas de 1.8 ya que la profundidad de campo es muy reducida y basta girar un solo grado el anillo de enfoque para que todo se vaya al carajo… yo algunos los tengo marcados cual es el infinito pero como cuando cambias la focal algunos cambian también el foco no siempre es efectivo. Con esto de ajustar el foco se puede llegar a emplear un tiempo demasiado valioso ya que la Vía no se para y de una toma a otra puede pasar demasiado tiempo.

LA CALIDAD: Este apartado puede resultar largo y difícil de comprender pero bajo mi criterio es de suma importancia.

Si la fotografía de la vía láctea que tenemos intención de hacer no nos preocupa su resolución o calidad no hay motivo para complicarse la vida al tomarla, podemos prescindir de numerosos detalles a la hora de hacerla pero si buscamos justo lo contrario todo se complica de una manera exponencial y directamente proporcional a la calidad que buscamos.

La focal del objetivo utilizada es muy importante para conseguir “ver” más o menos estrellas, si no fuera así todas las fotos de vía láctea estarían tomadas con un “ojo de pez” de 10 mm donde abarcaríamos un ángulo de más de 90 grados con respecto al suelo pero los inconvenientes de esta focal principalmente son TRES: 1º: distorsiona demasiado el paisaje, aunque a veces no tiene demasiada importancia, 2º: las estrellas se alejan mucho, se ven muy pequeñas, muchas desaparecen, 3º: el tamaño de la vía se hace más pequeño si lo comparamos con otras focales haciendo que las nebulosas que hay en ella casi no se aprecien.

De ventaja tiene que de una SOLA TOMA tendremos un porcentaje importante de la vía láctea en un ángulo de más de 90 grados, algo imposible con un objetivo de 18 mm, por ejemplo.

TAMAÑO  DE LAS ESTRELLAS Y CANTIDAD. En estos dos ejemplos se puede ver claramente la diferencia de tamaño y cantidad -y por tanto de calidad- de las estrellas entre la tomada con 10 mm y con 18, ¡imaginemos con 24 mm si lo comparamos con el mismo 10!

He visto fotografías de Vía Láctea que apenas se ven estrellas, el brillo de la luna junto con los objetivos superiores a F3.5 hacen que sean “invisibles”.

 

 

APILAMIENTO DE IMÁGENES Y OTRAS TÉCNICAS. Si nos encontramos en una montaña alta y queremos que además de la Vía salga parte del valle, parte de las plantas o piedras que tenemos en primer plano y tratamos de hacerlo con una focal de 18 mm en posición horizontal y situando el horizonte en un tercio del encuadre solo nos dará para sacar una parte mínima de la Vía.

Si la fotografía es el mismo caso pero en modo vertical sacaremos un tercio más pero aún está lejos de ser una porción de Vía importante entonces ¿qué podemos hacer? Pues lo mismo que cuando queremos fotografiar toda la “plaza del pueblo” tendremos que hacer varias tomas en modo panorámico y luego unirlas con cualquier programa apropiado. Con este dibujo será más fácil comprenderlo.

Ya sabiendo lo que podemos hacer queda la duda si en horizontal o en vertical. Dependiendo de la escena es posible que con tan solo DOS fotografías en modo vertical sean suficientes cosa que en modo horizontal nos harían falta al menos TRES para conseguir la misma porción de Vía. Un ejemplo de apilamiento de 5 fotografías en horizontal con la cámara en vertical, mes de mayo.

 

Una focal para mi gusto bastante “correcta” y para una cámara SLR serían los 24 mm en modo horizontal, no son los 18 que me gustaría pero las estrellas se “acercan” de una manera que ocupan ya un tamaño importante en la fotografía. El problema es que tendremos que hacer mayor número de fotografías para obtener el mismo tamaño de encuadre que con 18mm.
A la izquierda ojo de pez, ejemplo de fotografía única con 10 mm , a la derecha DOS en vertical a 18 mm, parecen lugares diferentes pero es el mismo, una a escasos metros de la cruz y la otra a más de 30 mtrs. Fechas y horas diferentes.

Un objetivo de 18 mm tiene un ángulo de toma de 60 grados, uno de 24 serían de 40, la vía tiene fuerza hasta en 90 grados lo que significa que harían falta un 10 mm para abarcar lo que necesitamos.

LOS AUTOMÓVILES, AVIONES, PERSONAS Y OTRAS LUCES Y PEGAS NO CONTEMPLADAS. Si la escena es en plena sierra puede que no haya muchas fuentes de luz ajenas que joroben la exposición, pero como la ley de Murphy está siempre al acecho no es de extrañar que algún montañero, senderista o incluso la Guardia Civil movidos por las siluetas y/o por las luces que se mueven sienta la curiosidad de acercarse pensando en descubrir “seres extraterrestres” ja, ja, ja., eso sí, con sus linternas encendidas apuntando hacia el lugar donde se encuentran la cámara y tú.

Los aviones con sus estelas es algo que no siempre se puede evitar pero a veces si se está atento se puede controlar y hasta conseguir que durante esos treinta segundos no haya tráfico en la escena. La estación espacial internacional (ISS), cohetes y demás “vehículos espaciales” pueden dar sorpresas una vez que se revisa la fotografía en el lugar y a veces es preferible hacer otra inmediatamente después.

Las carreteras de las montañas generalmente tienen muchas curvas, algunos conductores parece que no saben conducir con alumbrado corto y las ráfagas de luz larga cuando toman las curvas pueden perjudicar aunque se encuentren a medio kilómetro de distancia, sobre todo si se trata de automóviles modernos.

Si estamos en una ciudad siempre se nos “meterá en escena” algún despistado, curioso o simplemente alguien que anda en la oscuridad y al ver siluetas te mete un rafagazo con una linterna de estas modernas y ultrapotentes _que parecen rayos láser_ fastidiando tanto la exposición como la propia vista y es que no se dan cuenta de que en el campo tan malo es una iluminación demasiado débil como demasiado fuerte ya que la fuerte produce ceguera si te alcanza y oscuridad absoluta cuando apagas la linterna, yo llevo una minúscula luz led que ilumina en vertical delante de mí solamente y hacia el suelo, de esa manera me puedo mover con mucha más libertad mientras la cámara está trabajando aun así alguna vez se me metió en escena. Muchas veces estando en la playa o pantano los pescadores han arruinado la toma con sus magníficas linternas pero son cosas que no se pueden evitar…

TECNICAS DE APILAMIENTO: Ademas de apilar imagenes con la misma exposición últimamente veo que algunos fotógrafos utilizan una mezcla de imágenes con diferentes exposiciones a lo largo de varias horas para conseguir iluminar el lugar durante la “hora dorada” o sea cuando ya se fue el sol y todavía hay luz en el ambiente.

Este verano quise probar y me salió esto, teniendo en cuenta que una potente farola ilumina la primera estancia y la oscuridad más absoluta está detrás de las piedras, el resultado al menos es sorprendente y chocante pero solo es la mezcla de tres fotografías con TRES exposiciones diferentes para adaptarse a las TRES escenas con iluminación tan dispar.

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ALGUNAS SALIDAS PARA FOTOGRAFIAR LA VÍA. Este apartado no es técnico, es más bien curioso, cosas que me han pasado y que posiblemente te pasarán si te pones a practicar este tipo de fotografía.

RIBARREDONDA, LA PRIMERA VEZ. Ribarredonda es un pueblecito de la provincia de Guadalajara, está en un lugar muy apropiado para hacer este tipo de fotografías. Una noche después de cenar nos fuimos a dar un garbeo, había luna, recuerdo de ver nuestras sombras por la carretera y cuando llegamos a casa cogimos el equipo y nos apartamos un poco del pueblo.

Yo no llevaba mucho tiempo fotografiando estrellas, puede que incluso fuera una de las primeras y mi colega Martín nunca antes lo había intentado, sí recuerdo que hacía bien poco que se había comprado la Nikon D300 porque nos pegamos buen rato intentando saber cómo se disparaba con el mando a distancia inalámbrico sin conseguirlo, días después descubrimos que solo funciona con cable.

Entre leer manuales y pruebas y cuando desistimos con la 300 y su mando a distancia nos pusimos con la Vía, hacía ya un rato que la luna había desaparecido.

Con la primera foto ¡qué contento me puse! al descubrir que con un iso del orden de 1000 y F2.8 aparecía en la ridícula pantalla de la Canon 30D una especie de “mancha de luz” que era ¡la Grandiosa Vía Láctea!. Era julio del 2011, las 2:52.

RIBARREDONDA, LA SEGUNDA VEZ. Ya le había cogido el tranquillo a fotografiar estrellas y unos meses después volvíamos a Ribarredonda. Por la tarde nos dimos una vuelta con el auto por la zona intentando encontrar una buena escena para incluir la Vía. Solo encontramos una Ermita en una ladera de un pueblo, cerca de Padilla de Hita, un lugar muy difícil para componer porque por detrás no te podías alejar y por delante solo había precipicio. Pusimos varias velas encendidas para que iluminaran un poco las paredes de la Ermita pero teníamos en contra que teníamos justo un pueblo enfrente lo que provocaba que su contaminación lumínica hiciera desaparecer gran parte de ella, pero bueno, hicimos lo que se podía hacer en ese lugar y esto es lo que quedó.

LA NOCHE DEL ALTO REY, VIENTO, OSCURIDAD, UN PASMO Y NI RASTRO DE LA VÍA. Era de las primeras salidas en busca de la Vía, “engatusé” a tres colegas aficionados como yo a intentar hacer una buena foto de la Vía y ¿qué mejor lugar que la montaña Sagrada del Alto Rey? Una de las más altas de la provincia de Guadalajara, allí se suponía que se vería espectacular.

Era el mes de Febrero de 2012 cuando tomamos estas fotos (día 18, 23:11). Primer error es que llegamos ya de noche, salimos después de trabajar y hay 90 km hasta el lugar por carreteras de montaña, llegaríamos después de las 22:00.

Lo primero que hicimos fue intentar descubrir donde estaba la Vía pero por más que nos “matábamos dejándonos los ojos” mirando para el cielo no había ni rastro de ella. Ahora con el Skyguide es comprensible pues la vía comenzaba a ser visible después de ponerse el sol -como es natural- el problema es que en esa fecha la parte que se ve es la opuesta a la zona donde hay más aglomeración de estrellas, dicho de otra manera, la parte donde “no hay Vía”.

En el lugar hay una Ermita y unas enormes antenas de comunicación con sus pilotos rojos, TV, móviles, etc en el punto más alto, yo puse el trípode he hice la primera foto a 30 segundos con F3.5 e iso 1600, después de ese tiempo miré la pantalla y ¡no había nada! Lo primero que pensé es que no le había quitado la tapa al objetivo pero mi sorpresa fue mayúscula cuando descubrí dicha tapa en el bolsillo, luego pensé que la máquina se había averiado, era la Nikon D90, pero al momento comprendí que ese equipo no podía hacer nada en esa situación porque la noche estaba “más negra que un grillo” tan negra estaba que nos guiábamos por el sonido porque si te separabas más de cuatro metros desaparecías en la oscuridad.

Yo guarde la Nikon y saqué mi 30D con su Sigma 2.8, repetí la misma primera foto y salió “algo” pero como no tenía temporizador para darle varios minutos claramente entendimos que había que usar el foco.

Al ver lo “imposible” algún compañero guardo su equipo definitivamente. Luego nos tomamos el bocata dentro de la furgoneta con ella arrancada y con la calefacción a tope sin embargo por allí no aparecía calor por ningún lado, la sensación térmica dentro de la furgoneta rondaba los cero grados y fuera menos diez ya que allí siempre hace viento.

A duras penas y utilizando un enorme proyector que llevábamos hicimos la foto anterior, todo ello por “hacer algo” para aplacar el mono que teníamos de hacer fotografías pero en cuestión de Vía Láctea por más que mirábamos al cielo nos vinimos sin verla, eso sí, estrellas había como en pocos lugares se pueden ver.

TAMAJÓN, NI RASTRO DE LA VÍA. En este enlace está el recuerdo de aquella noche con mi hijo David. Nos vinimos sin ver la Vía, en este caso el problema no era la época ni la hora, era el lugar, la ciudad de Guadalajara queda en línea con la propia Vía haciendo que desaparezca, pero al menos nos queda el recuerdo tan inolvidable de aquella noche, salida que no hemos vuelto a repetir juntos y es que todo no consiste en ¡HACER FOTOS! la fotografía conlleva también otro tipo de vivencias interesantísimas.

LAS NOCHES DE ALCORLO. En Alcorlo (mi pueblo) es donde más he peleado para conseguir una buena foto. Conociendo ya más o menos como se mueve en el horizonte una noche traté de sacar una incluyendo algunas cruces del cementerio… las tres de la madrugada nos dieron allí entre foto va y foto viene.

A esas alturas ya no me conformaba con hacer más fotos de “lo mismo” y pensé en dar un paso más ¡HACER UN TIMELAPSE de la Vía!, allí justo en el cementerio, justo con ese encuadre.

Como el equipo estaba un poco justo en cuestión de rendimiento me compré el Sigma 18/35 F1.8 ART para ganar un poco en calidad.

Quise dar otro paso y fabriqué un mecanismo donde la cámara correría por una barra durante las tres horas que duraría el timelapse. Esto es lo que salió. https://www.youtube.com/watch?v=vq1rZaBeb2g
al año siguiente repetimos algo similar: https://www.youtube.com/watch?v=pFEebMAtxDg

LA VÍA EN LA PLAYA O EN EL MAR. La parte más bonita de la Vía está en la zona más baja puesto que ahí se acumulan más estrellas y pensé que el mar sería un buen lugar pero no caí en la cuenta de que en verano por la temperatura del agua siempre hay una canícula que hace imposible ver como la Vía se pierde en una línea fina del horizonte sino más bien se funde con la neblina del mar. Normalmente la atmósfera no está muy limpia y además hay ciudades sembradas por toda la costa por lo que dificulta el proyecto aún más. También hay que acertar con un lugar pintoresco, no solo es sacar la Vía sin más.
Me sorprendió enormemente la sensibilidad de la Canon 50D cuando tomé esta fotografía en la playa, había tal humead en el ambiente que al iluminar con una débil linterna se veía pasar la “niebla” se se evaporaba del mar, por supuesto todo era oscuridad.

 

 

 

Lo último y que mas me gusta lo he conseguido recientemente, en la montaña del Alto Rey, a simple vista ya era impresionante el aspecto de la Vía por lo tanto en

la cámara tenía que salir bien, la parte más baja se pierde en la iluminación de la ciudad y la parte más alta tuve que hacer un apilamiento de varias fotos para conseguir llegar hasta la vertical.
Iluminación natural, la parte inferior son 3 minutos con iso 1600 porque no se veía absolutamente nada, la parte central 30 segundos a iso 800 y el resto 30 segundos a iso 1250, escenas con un nivel de iluminación muy diferente, no conozco otra técnica para conseguir este tipo de escena que parezca tan natural, personalmente odio esas fotos nocturnas que están iluminadas con potentes linternas dando “brochazos” al paisaje mientras la cámara está grabando pero como dice el refrán, “para gusto hicieron los colores” que cada uno elija que tipo de fotografía quiere o puede porque como dice otro “el que no se conforma es porque no quiere”

Muchas gracias por llegar hasta aquí. Espero que este relato te haya sido útil o al menos haberte entretenido.   alcorlopantano.com

 

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