Historias de la sierra de Guadalajara

HISTORIAS DE LA SIERRA DE GUADALAJARA, EL PERRO COJO.
Hace unas semanas ya después de la puesta de sol y mientras volvíamos para la Ermita a recoger parte del equipaje después de una noche de fotografía astronómica, al salir de una curva nos encontramos con un perro que circulaba “cual peatón” por el diminuto arcén que existe en esas carreteras de la sierra. Venía el animal por el margen izquierdo, como si fuera un animal con raciocinio y estuviera entrenado para caminar por esos lugares, venía siguiendo la línea que delimita la carretera.

Pero esto no es lo que más me llamara la atención; a pesar de que solo lo viera durante unos segundos (suelo circular lento por esos lugares) me dio tiempo a observar que venía corriendo a gran velocidad como si estuviera perseguido y huyendo de algo, pero además una de las patas traseras no la apoyaba en el suelo, o sea, estaba completamente cojo de esa pata.

En un microsegundo muchas preguntas circularon por mi cabeza, entre ellas: ¿qué le había sucedido a ese animal en la pata? ¿Por qué corría o huía? ¿Dónde pretendía llegar ya que no se venía ninguna actividad ganadera en las cercanías? ¿Qué hacer en estos casos para ayudarle? ¿Dónde puedo dar la vuelta para ver cuál es su destino? y si se deja coger… ¿Dónde lo llevo? Pues estábamos justo entre dos pueblos… en fin muchas preguntas a las que en ese momento no tenía respuesta alguna y opté por continuar la marcha dejando al animal con rumbo a su destino (quizás desconocido) y también al destino de su suerte pues en cualquier momento pudiera ser la causa o autor de un accidente.

En fin, un mal sabor de boca, la “guinda” para un fin de semana bastante animado y divertido, o sea, “para compensar”.

Parte de las preguntas que me hice ese día se resolvieron este fin de semana “ellas solitas», Murphy me ayudó, el resto se resolverán en cuanto tenga ocasión de conversar con el pastor.

Quiso la suerte que el otro día estuviera relativamente cerca de ese lugar, (llamando “cerca” a una distancia de 5 km de donde me cruzara con el animal) y me propusiera una ruta mañanera a primerísima hora del día por la montaña (después de una larga noche de fotografía astronómica donde la Luna y Marte se verían muy cerquita ambos ya sobre las 04:30).

Una vez coronado el cerro me puse a probar el rendimiento de mi nuevo juguete Tamron 70/200 (de wallapop) con un duplicador de 15 euros con más años que “la cuesta la vega” que compré hace una década en el rastro Madrileño…

¡Impresionante teleobjetivo! Más bien parece unos prismáticos para otear el monte… los primeros rayos del sol llegaban al agua del embalse y muy cerca un rebaño de ovejas pronto acudirían a beber por lo que esperé por si se terciaba alguna foto de ese momento con cierto interés pues llevo al menos dos o tres años que no veo rebaños pastando en ese lugar, ¡la casualidad es así! Quiero decir que coincidiera que el rebaño acudiera a esa hora al abrevadero, que yo estuviera en ese momento en lo más alto del cerro y encima con mi objetivo nuevo telezoom.

Mirando por el visor (a más de medio kilómetro de distancia) intentando hacer un encuadre que me gustara me pareció ver un perro de aspecto similar al “perro cojo”, solo era una mancha gris que se camuflaba perfectamente entre la hierba tostada por el verano, este año más alta que nunca ya que tuvimos la primavera más lluviosa de los últimos CIEN años.

Cierto es que la curiosidad “me picó” y el recuerdo del perro y las incógnitas también así que esperé pacientemente a ver si se me aclaraba al menos alguna de mis preguntas con el pasar del tiempo y efectivamente así fue porque en un momento dado el pastor ayudado con su cayado para caminar (ya con cierta edad tirando para “muy mayor”) vi cómo se paraba delante del perro (que en ese momento estaba hincado de culo como esperándole) y se inclinó para acariciarle la cabeza y deslizar su mano hasta el lomo varias veces y luego darle unas palmadas en el lomo como diciéndole ¡¡¡vamos campeón… tú puedes!!! Ese gesto me produjo un subidón de alegría que no sé relatar pues ni me esperaba ver esa reacción del pastor ni me imaginaba ver de nuevo al animal sano y salvo, en pocas palabras ¡que me arregló el día! A veces con poco se conforma uno… Historias del campo y de la sierra.

Otras fotos de ese día.

 

 

 

PRUEBAS DEL TAMRON CON DUPLICADOR. a 1 km de distancia  y a 30 km.

 

Mi Sigma y Tamron tropiezan

Si tu tienes un objetivo que cuando mueves el zoom parece que no va suave sino que va a «tropezones» y si además tiene un pequeño juego en la parte telescópica en el sentido hacia dentro/fuera lo más probable es que se aflojara una pequeña pieza que se encarga de sujetar la guía por donde circulan unos diminutos rodillos para permitir la extensión del tubo telescópico, esto me ha pasado recientemente en un Sigma 18/50 F2.8 y en un Tamron 17/50 F2.8, averías muy similares que reparé fácilmente.
A modo de orientación explicaré los pasos (con ciertos detalles) para reparar esta anomalía ya que como pude comprobar no hay gran diferencia entre objetivos de la misma categoría aunque las marcas sean diferentes siendo los síntomas similares.

La casualidad ha querido que en muy poco tiempo tuviera que reparar mis dos objetivos 17/18-50 F2.8 con los mismos síntomas y por consiguiente con la misma problemática pues a ambos se les había aflojado Continuar leyendo «Mi Sigma y Tamron tropiezan»

El momento, autorretrato.

DSC_8225 autorretrato final rec flickr

Una de las veces que estaba abriendo la puerta de la calle me fijé en la luz tan extraordinaria que había para hacer una fotografía con mi reflejo en el cristal de la puerta, mi ojo izquierdo parecía tener “luz propia”, pocos días después ya estaba delante de la puerta haciendo la foto.
Os voy a hablar sobre la dificultad para hacer esta fotografía. Aparentemente es una de esas que se toman en menos de un minuto y se acabó pero realmente no fue así, no es una foto reciente, es del 2010 y en contra de lo que pueda parecer a primera vista no es un espejo, es la puerta del edificio donde vivo.
Cuando hablo de las dificultades que he tenido cuando he realizado alguna de mis fotografías siempre hay alguien cerca que me dice: ¡no me cuentes tus penas, eso no me importa! ¡lo único que me importa es lo que la fotografía me trasmite!, en definitiva es eso exactamente lo que más importa de una fotografía pero para valorar realmente una fotografía hay que tener en cuenta algunos detalles más como

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350/365 Vibraciones

DSC_6562 cerco altavoz flickrPues sí, amigos, hoy he disfrutado más que un «loco con una tiza» y es que no hay nada como tener tiempo e ilusión por hacer cosas. Decía estos días atrás que había caído en mis manos un Tamron 17/50  F2.8 y estoy estudiando sus posibilidades; se me ha ocurrido probarlo con un buen acercamiento y he recordado una fotografía de David (click AQUÍ) que curiosamente y desde que la mostró no la había vuelto a ver pero ¡joerrrr! ¡me ha sorprendido! ¿serán los genes? ¡es que la hemos pensado casi Continuar leyendo «350/365 Vibraciones»

349/365 Por la mañana

DSC_6442 contrapeso flickrHa caído en mis manos un Tamron 17/50 2.8 y ando pruebita aquí pruebita allí. Esta mañana me asomé al «salto» del canal por si había algo que fotografiar, la escarcha en la parte de arriba y la pintada en el lateral del contrapeso de las compuertas. Parece que el «juguetito» responde muy bien en cuanto a bookeh, enfoque y nivel de detalle, en breve le haré un análisis en profundidad.
Muchas gracias por vuestro APOYO y comentarios. alcorlopantano.com