
Según el veterinario el Yuco era de una raza mezcla entre “chiguagua y perro de agua” pero nunca he visto animal con más fobia a mojarse en la bañera, igual de muy joven que de mayor. Cada dos semanas o cuando el animal comenzaba a oler a “perro” lo pasábamos por la bañera, casi siempre era yo quien hacía los honores.
Cuando lo llamabas desde el cuarto de baño como mucho se acercaba hasta la puerta pero era quitarle el arnés y ya no sabía qué hacer para evitar el baño.
El agua para él debía estar justo a su temperatura corporal, igual que si se tratara de un bebé pues en cuanto la notaba un poco más caliente o un poco más fría comenzaba con un canturreo mezcla de “quejío flamenco” y “chillido sordo” que te rompía el alma e inmediatamente Continuar leyendo «Capítulo 022 La Bañera.»


Este capítulo es el primero de la SEGUNDA parte. Noviembre 2016, 16 meses después. El tiempo es un bien preciado y no he dispuesto antes de él para poder continuar, ni mucho menos ha sido por falta de ganas pero mis obligaciones, aficiones y devociones me tienen «frito», cada día, cada semana, surgen nuevas como las setas en Otoño.
En Febrero de 2014 cuando comenzó con la enfermedad que le acompañaría hasta el final de sus días le pedí a «mi Dios» que nos permitiera volver a subir de nuevo al «arenal» al siguiente 1 de noviembre ya que supuse que la enfermedad de sus caderas no era para acabar con su vida en una fecha cercana.